Las máquinas tragaperras se han vuelto cada vez más simples en lo que refiere a la forma en la que manejan y procesan el dinero. Hoy en día, un boleto de papel es probablemente la forma más común de cobrar y depositar fondos en una tragaperras. En el futuro, se planea eliminar el papel y permitir que las máquinas lean las tarjetas de plástico de los jugadores, que servirán para realizar cualquier transacción.
Probablemente la mayor incomodidad de los boletos de papel sea que están hechos al portador, lo que significa que cualquiera puede recogerlos y cobrarlos en el casino. No poseen método de identificación de identidad, lo que implica que los jugadores de slots deban mantener un ojo vigilante en ellos en todo momento.
El boleto de tragaperras en sí mismo posee información relativa al número de la máquina tragamonedas en la que fue expedido, el valor del premio, la fecha y hora y una pequeña nota indicando que el boleto es un documento al portador.
Circulan historias de jugadores de slots que, luego de encontrarse con un atasco en la máquina tragaperras en la que están jugando y no poder retirar el boleto, se han ido en busca de un asistente del casino. Al regresar, se han encontrado con que el boleto había sido retirado por otro jugador.
Además, se han dado casos en los que los jugadores de tragaperras simplemente se han girado en su silla y le han dado la espalda a la tragamonedas en la que estaban jugando y al volver al girar se han encontrado con que un amigo de lo ajeno ha tomado su boleto de tragaperras.
Aunque no hay mucho que el casino pueda hacer luego de que el boleto ha sido robado, es muy importante reportar este hecho de inmediato, del mismo modo que se reporta una tarjeta de crédito robada. Esto se debe a que el boleto puede ser bloqueado a la hora de ser cobrado, pero solo si aún no se ha cobrado. Incluso si este último fuera el caso, aún así existe la posibilidad de que el personal de seguridad vea los videos de vigilancia y encuentre a la persona responsable de tomar el boleto.
En los casos en los que los jugadores de tragaperras simplemente se topan con una máquina tragamonedas en la que el jugador anterior parece haber olvidado cobrar el premio, todo lo que puede hacerse es pedir al otro jugador que regrese el boleto.
La conclusión es que los boletos de las tragaperras deberían ser tratados como dinero en efectivo. Si siempre los tratamos de ese modo, evitaremos convertirnos en ese jugador de slots desafortunado que se distrajo y perdió sus ganancias.


