El Concejo Deliberante aprobó ayer un proyecto por el cual se solicita al gobierno provincial que coparticipe el 50% de los fondos obtenidos del impuesto que grava los premios de la sala de Tragaperras de esta ciudad, Córdoba, en Argentina.
La iniciativa surgió del bloque del Frente Cívico y Social, y fue votada favorablemente por todas las bancadas. No obstante, al momento de argumentar su voto, el presidente del bloque justicialista Roberto Podadera no se privó de afirmar que se podría tratar de una maniobra política para generar algún inconveniente en la relación entre el gobierno provincial y el municipio.
El proyecto está dirigido al gobierno provincial solicitando que coparticipe el 50% de los fondos obtenidos, a partir de un impuesto que se aplica sobre los premios en la sala de Tragaperras de esta ciudad.
Según lo expresado por el concejal Roffé, en diciembre de 2008 el Ejecutivo provincial decidió cobrar un impuesto del 5% sobre los premios que se lleva un jugador en las Tragaperras. En el proyecto se aclara que el impuesto se cobra sobre las fichas rejugadas y no solamente por las que se cambian al momento de retirar el premio obtenido.
“Yo voy a estar defendiendo los intereses de San Francisco, por eso tengo la obligación de aprobarlo”, aseguró Podadera. El edil agregó que “la honorabilidad de estos concejales me hace pensar que esta medida es por el bien de la ciudad y que se realiza para hacer crecer a San Francisco. Me inclino por la honorabilidad de ellos y no por la persona que los representa en la ciudad de Córdoba (por el líder del FCS Luis Juez)”.
Ante ello el concejal del FCS, Carlos Roffé, dijo que no veía por qué debían enfrentarse el gobernador y el intendente, ya que se trata de fondos que se obtienen de un impuesto nuevo, establecido por fuera del convenio original. “Esto no es dinero que sale del bolsillo del gobernador sino que se obtiene por el juego en San Francisco”, aseveró Roffe.
De acuerdo a los cálculos de los autores de la iniciativa, por este impuesto la Provincia de Córdoba se lleva de San Francisco unos 240 mil pesos mensuales, por lo que se solicita que se coparticipen esos recursos, en una proporción del 50%, ya que se trata de dinero generado en la ciudad.
Entre los argumentos que se emplearon para promover este proyecto, se menciona que a San Francisco regresa una mínima parte de lo recaudado, mientras que la mayor parte de los recursos se asignan a Acción Social siendo distribuidos en otras jurisdicciones, como por ejemplo la Capital provincial, que precisamente no tiene instaladas máquinas Tragaperras, lo que genera una injusta transferencia de recursos.

