La tecnología de las máquinas tragaperras, ha experimentado muchos cambios. Al principio, estaban basadas en un sistema completamente mecánico y, hoy por hoy, ese sistema ha sido computarizado casi por completo. Aunque el juego en sí, básicamente, sigue siendo el mismo
Las tragaperras de tres rieles, tienen un eje central de metal, que va conectado al "sistema de palanca" que sostiene los rieles. Ese sistema de palanca, además de sostener los rieles, es el que les da movimiento. Un sistema de corte es indispensable para detener los rieles luego de iniciar la jugada, así como también sensores que detecten la posición de los rieles de manera tal que puedan identificar el pago que corresponda. También incluye un detector de monedas que envía la alerta correspondiente cuando alguien inserta una moneda en la máquina, provocando el desbloqueo de la palanca y posibilitando que el jugador la hale.
Tanto las tragaperras convencionales como las electrónicas, funcionan bajo principios similares. Pero, entre las diferencias más notorias, podemos mencionar la forma en que giran los rieles (mediante un motor) en las máquinas electrónicas y el sistema de corte que las hace parar se activa gracias a unas bobinas imantadas. También vale la pena destacar que las máquinas electrónicas pueden manejar mayores cantidades de dinero.